4 de febrero de 2020

LAS COMUNIDADES CRISTIANAS POPULARES: POR UN ESTADO VERDADERAMENTE LAICO

Durante la Transición a la democracia las Comunidades Cristianas Populares (CCP) y otros grupos de cristianos participaron de modo efectivo, junto a partidos de izquierdas, sindicatos clandestinos y movimiento ciudadano, por traer la democracia a nuestro País, en contraposición de la mayoría de la jerarquía eclesiástica que apoyaba a la Dictadura de Franco. Hoy nos encontramos en un momento semejante, sobre todo, porque los obispos españoles se han colocado claramente en el bando de la oposición al nuevo Gobierno del PSOE y UNDAS-PODEMOS y al lado del PP y Ciudadanos. En un principio, tardaron en felicitar al nuevo Presidente de gobierno, legítimamente elegido por las Cortes y, posteriormente, el presidente de la Conferencia episcopal, Ricardo Blázquez, pidió “estar alerta ante esta situación crítica”; Cañizares, de Valencia, manifestó que con el nuevo gobierno ha renacido “el marxismo-comunismo”, por ello pide rezar a los católicos para que no se descontrole (El Diario.es: 13-01-2020). Y el obispo de Castellón por su parte, organiza cursos para hacer frente a las políticas del nuevo gobierno (El Diario.es: 10-01-2020). En definitiva, están desorientados porque prevén que el nuevo gobierno tratará de retocar algunos puntos de los Pactos del 1979, firmados en enero de 1979 entre la UCD y el Estado Vaticano.

Las Comunidades Cristianas Populares, ya desde la Transición y en numerosas ocasiones nos manifestamos a favor de un estado verdaderamente laico y no solo aconfesional y en contra de muchos puntos de las relaciones actuales de la Iglesia y el Estado español. Creemos, sin embargo, que en la presente situación, es el momento de apoyar y exigir a la Vicepresidenta Carmen Calvo, la encargada de las relaciones con las confesiones religiosas la reforma o derogación de diversos aspectos del Acuerdo Iglesia-Eatado. Entre ellos:

La asistencia religiosa en hospitales y en el Ejército desde la administración del estado; la desaparición de la asignatura de Religión en la Enseñanza, sustituyéndola por una asignatura que estudie el Hecho religioso y la Historia de las Religiones; la apuesta decidida por la enseñanza pública e ir paulatinamente disminuyendo las subvenciones a la enseñanza concertada. Y, en el aspecto económico, el pago del IBI por parte de la Iglesia, la eliminación de la casilla del IRPF para financiar a la Iglesia católica, ya que, en virtud de los mismos Acuerdos, esta debe ya financiarse con las aportaciones de sus fieles. En cuanto a los bienes e inmuebles que posee la Iglesia, exigimos se publique definitivamente el listado de los bienes inmatriculados por la misma jerarquía eclesiástica, y se establezca que el patrimonio cultural inmobiliario que posee la Iglesia, pase a la propiedad del Estado, aunque siga siendo utilizado por la institución eclesiástica para el ejercicio del culto católico.

En definitiva, las Comunidades Cristianas de Andalucía pedimos al nuevo gobierno la aprobación de una nueva Ley de Conciencia y de Libertad Religiosa, en donde se especifiquen estas materias e invitamos a otros grupos católicos y cristianos a que se sumen a nuestras peticiones.

La Iglesia no tiene poder para tomar decisiones opuestas al Evangelio. Jesús no pidió jamás ni dinero, ni privilegios, a Pilato o a Herodes. Ni negoció con el Imperio su presencia en la sociedad. A Jesús lo mataron los representantes oficiales de la religión. Nuestra Iglesia tendrá credibilidad cuando los ciudadanos vean en ella la reproducción del Evangelio.
 

Las Comunidades Cristianas Populares de Andalucía.
3 de febrero del 2020

2 de febrero de 2020

10 de enero de 2020

15 de diciembre de 2019

Carta abierta de las Comunitats Cristianes Populars con motivo de la Trobada de Nadal 2019



Leída la carta pastoral del Cardenal Cañizares, Arzobispo de Valencia, de fecha 24 de Noviembre de 2019, ante el “preacuerdo” entre socialistas y socialcomunistas”, no queremos entrar a puntualizar las muchas palabras con las que no estamos de acuerdo, sino mostrar con fraterna libertad de expresión nuestra opinión y nuestro punto de vista, por si sirve a alguien para una reflexión constructiva. 
 
Nos sorprende el tono alarmista de ver “una grave emergencia, la emergencia de España”, en un preacuerdo, todavía en ciernes, “que no tiene nada de progreso”, y que supone “una crisis muy honda”, aludiendo, como ya es habitual a la llamada por él “ideología de género”, “feminismo radical”, “laicismo ideológico”, “pensamiento único”, y otras expresiones de intención marcadamente negativa.

Las CCP de Valencia, que queremos ser seguidoras de Jesús y vivir y luchar por su Causa, desde dentro de la Iglesia, pensamos que vivimos un tiempo muy complejo en el que hay “signos de los tiempos” positivos como el avance en libertades y derechos humanos, la “autonomía de lo temporal” que valoraba el Concilio Vaticano II, la profundización de la democracia como defensa del bien común y de la participación, la solidaridad entre los pueblos, la sensibilidad respecto al respeto y cuidado de nuestra Casa Común, y otras muchas conquistas de la humanidad en su camino de liberación y hacia la Plenitud.
A esos avances han contribuido notablemente la Ilustración, el marxismo, la modernidad, la democracia y los partidos políticos y los movimientos sociales como el feminismo, el movimiento LGTBI, el laicismo, el ecologismo, el pacifismo y otros muchos.
Lamentablemente la Iglesia Católica como Institución ha ido perdiendo casi todos los trenes en el avance de la historia, y así ha ido perdiendo la adhesión de las mujeres, del movimiento obrero, de la juventud, la ciencia y la intelectualidad. Cuando no, desgraciadamente, ha sido una fuerza reaccionaria en esos avances de la humanidad. En nuestra sociedad ha sido notoria la connivencia de la Jerarquía eclesiástica (que no de toda la Iglesia) con el franquismo y los poderes más conservadores.

En CCP creemos que no es ”el abandono y olvido de Dios” lo que causa tan “grave crisis” y “situación patológica”. Pregúntese la Iglesia por qué el abandono tan masivo de la práctica religiosa. Pregúntese por qué la gente se escandaliza de los abusos del clericalismo, de los privilegios de la Iglesia con el poder político, de la avaricia de las inmatriculaciones… A nosotras nos escandaliza y nos cuesta reconocer el rostro de Jesús en esa Iglesia. 
 
Siguiendo al Papa Francisco, nos gustaría una Iglesia “pobre y de los pobres”, una Iglesia “en salida”(no cerrada y autoreferencial), una Iglesia misericordiosa y no tan negativa, condenatoria y amenazante. Una Iglesia “hospital de campaña”, esperanzadora para quienes más sufren la crueldad de este sistema. Esa “renovación evangélica de la Iglesia” es la que deseamos, y la que intentamos vivir desde la pequeñez de nuestras comunidades.
Desde nuestro ser Iglesia no hacemos ascos a caminar codo con codo con personas y colectivos laicos, ateos o agnósticos, feministas y de izquierdas, con quienes nos sentimos en sintonía por las mismas causas de humanidad, que creemos que son también la Causa de Jesús de Nazaret. Lo sagrado sobre todo está en lo humano, y también en lo religioso en cuanto libere a la humanidad. Son los Derechos Humanos la nueva tabla de la ley.
Saludamos el “preacuerdo” como un pequeño paso hacia una sociedad más justa. Al menos, preferible a lo contrario. Con sentido crítico, entendemos que la mediación política es necesaria para defender el bien común de toda la ciudadanía, y empujaremos en la dirección que creamos más evangélica de acuerdo a la Causa de Jesús.

Fraternalmente le saludamos

Comunitats Cristianes Populars de València. 15 de Diciembre de 2019.

7 de noviembre de 2019

IV Asamblea RECUPERANDO

Pincha para ampliar la Nota de Prensa y poder leerla más cómodamente:




29 de octubre de 2019

18 de octubre de 2019